Siminoticiero
Alejandra Cervantes Neri, enviada
Tw: @lilly_alee
SAN LUIS POTOSÍ, SLP. Llevar una vida autónoma y productiva es posible para las personas con discapacidad intelectual. La familia de la Escuela de Educación Especial Rafaela Arganiz lo sabe porque, desde hace 56 años, trabaja por esta causa.
Como todos los proyectos exitosos, este nació a partir del amor. Pro-Educación Especializada, Asociación Civil, Rafaela Arganiz fue fundada por Ana María Alba, quien tuvo un hijo con discapacidad intelectual profunda y, al no haber espacios dedicados para su tratamiento, trabajó para crear la primera institución en San Luis Potosí que atendió a este sector de la población.
“Les damos terapia física y ocupacional, actividades recreativas, así como un programa de vida independiente donde les enseñamos a habilitarse como cualquiera de nosotros. El objetivo es que puedan llevar una vida similar a la de nosotros”, comenta Maricarmen Navarrete, directora de la institución.
Para ingresar, todos los alumnos se someten a una evaluación en el Departamento de Psicología y Fisioterapia, con la finalidad de colocar a cada uno de los usuarios en el grupo adecuado para que desarrollen su máximo potencial.
Aurora Monreal, encargada de psicología, afirma que la atención temprana en los diagnósticos es fundamental: “Aquí, recibimos alumnos con síndrome de Down y con dificultades del desarrollo neuromotor, parálisis cerebral infantil, síndromes de Rett, de West y retraso mental”.
La asociación Rafaela Arganiz recibe a menores desde los 40 días de nacido en adelante. Atiende a 180 alumnos, de lunes a viernes, en clases presenciales, 18 más viven en la casa hogar y 380 pacientes lo son de manera externa.
Puertas hacia el futuro
“Hace algunos años, a los padres de familia no les preocupaba tanto la cuestión académica de sus hijos, buscaban que sus hijos desarrollaran habilidades para la vida. Hoy, sabemos que todos los ámbitos son importantes”, afirma Maricarmen Navarrete.
El trabajo en equipo también es fundamental para el éxito: padres de familia, sociedad e institución son clave para mejorar la calidad de vida de este sector de la población.
Rafaela Arganiz, además de ocuparse en desarrollar sus habilidades cognitivas y psicomotoras, cuenta con un programa académico para apoyar a los estudiantes en esta área, según sus posibilidades.
“Si queremos que estos chicos se integren a la sociedad, debemos trabajar en un programa para abrirles las puertas en el ámbito laboral. Pero no solo necesitan saber ensamblar objetos o hacer maquila, sino también conocer la moneda para poder tomar algún transporte, sumar, restar, y aprender a leer”, hace hincapié Aurora Monreal.
Participar a fin de mejorar el desarrollo de la sociedad, es tarea de todos, integrar a este sector de la población debe ser una responsabilidad compartida que comienza desde brindar oportunidades laborales hasta aportar un granito de arena en instituciones que ayuden a su desarrollo.
Lo invitamos a sumarse. Con su cooperación y participación nos acercamos a una sociedad más justa, donde todos tengan derecho a vivir de manera plena y en igualdad de oportunidades. / Ayudar es vivir
Camarógrafos: Erica Ortiz y Arturo González, enviados
Institución Potosina Pro-Educación Especializada A. C.
No. de cuenta: 0188897330201
Clabe: 030700900011015658
444 813 6452
www.rafaelaarganiz.com
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